Tres formatos de intervención que cubren desde el diagnóstico inicial de reverberación hasta el mantenimiento de las superficies fonoabsorbentes. Cada uno responde a un momento distinto del proyecto: la primera medición, la instalación guiada y el seguimiento posterior. Los filtros de la lista permiten ordenar por tipo de espacio, material de revestimiento y alcance del trabajo.
Punto de partida para oficinas y locales que necesitan saber qué está generando el eco antes de invertir en revestimientos. Incluye medición del tiempo de reverberación, identificación de superficies duras y una propuesta de distribución de paneles fonoabsorbentes. Es el paso previo a cualquier instalación y define qué material conviene en paredes, techo o zonas de paso.
Pensado para proyectos donde ya hay una decisión tomada sobre el tipo de panel y hace falta coordinar la colocación. Se revisa la altura de montaje, la separación entre módulos, el cruce con instalaciones eléctricas y la compatibilidad con el mobiliario existente. El acompañamiento cubre la secuencia de instalación y los ajustes en obra.
Después de la instalación, los paneles textiles y de madera perforada acumulan polvo y pierden eficacia si no se mantienen. Este formato cubre la revisión periódica de las superficies, la limpieza adecuada según el material y la sustitución de módulos dañados. También contempla ajustes si cambia la distribución del local o se suman nuevas zonas de trabajo.
Antes de decidir el tipo de panel, conviene medir la sala. En oficinas y locales con techos altos o paredes duras, el eco se acumula en las esquinas y en los planos enfrentados.
Revisamos superficies, mobiliario y uso real del espacio para proponer paneles fonoabsorbentes, baffles o revestimientos textiles según lo que la sala necesita. La propuesta llega con planos de instalación y una estimación de mejora del confort sonoro.
Agendar visita técnicaSi prefieres ver primero el alcance del trabajo, revisa nuestras capacidades de instalación o vuelve al inicio para entender el enfoque general.
Cada espacio suena distinto. Antes de proponer un panel, medimos el tiempo de reverberación y revisamos cómo se usan las salas: una junta directiva no necesita lo mismo que un salón con mesas juntas y techos altos. A partir de ahí definimos qué revestimiento, qué espesor y qué ubicación resuelven el problema sin romper la línea del interiorismo.
Levantamos medidas de la sala, superficies duras, mobiliario y focos de ruido. Con eso estimamos el tiempo de reverberación actual y el objetivo razonable según el uso: conversación, llamadas híbridas o atención al cliente.
Trabajamos con paneles de madera perforada, textil y espuma de celda abierta. Elegimos el material según la banda de frecuencia a controlar y el acabado que pide el proyecto: tonos mate, grafito o madera natural.
Cuando el problema no es el eco sino el paso de sonido entre oficinas o hacia el exterior, planteamos soluciones de aislamiento: refuerzos en tabiques, sellado de juntas y trasdosados con material absorbente en la cámara.
El panel acústico también es un elemento de diseño. Coordinamos texturas, ritmos de colocación y perfiles de remate para que el resultado se lea como parte del interiorismo y no como un añadido técnico.
Montaje en pared, techo o mediante baffles suspendidos, con estructura oculta cuando el proyecto lo requiere. Cuidamos la alineación, las juntas y la integración con iluminación y climatización existentes.
Después de instalar volvemos a medir y comparamos con el punto de partida. Si el resultado no alcanza el objetivo, ajustamos ubicación o cantidad de paneles antes de cerrar la intervención.
Puedes ver el detalle técnico de cada línea de trabajo en capacidades acústicas o escribirnos desde contacto para coordinar una visita.