Marta Navarro Flores
Coordina la medición acústica previa y define la densidad del material fonoabsorbente según la altura del techo y las superficies duras del local. Lleva más de una década revisando salas de reuniones en Asunción y Lambaré.
Coordina la medición acústica previa y define la densidad del material fonoabsorbente según la altura del techo y las superficies duras del local. Lleva más de una década revisando salas de reuniones en Asunción y Lambaré.
Selecciona acabados en madera natural, tonos grafito y textiles que no rompan la línea visual del proyecto original. Trabaja junto al estudio de arquitectura cuando el cliente ya tiene un plan de obra en curso.
Dirige los montajes en sitio, desde baffles suspendidos hasta paneles de pared en zonas de paso. Ajusta el anclaje según el tipo de muro y verifica que la instalación no interfiera con iluminación ni instalaciones eléctricas.
Si tu local tiene techos altos, paredes de hormigón o mesas muy próximas, conviene revisar el caso antes de comprar cualquier panel. Escríbenos y coordinamos una visita.
Solicitar una evaluación acústicaCómo trabajamos y por qué cada sala merece una lectura acústica distinta antes de comprar cualquier panel.
Ninguna intervención empieza con una lista de materiales. Primero escuchamos la sala: techos altos, muros de hormigón, superficies vidriadas, mobiliario duro. El tiempo de reverberación y los focos de eco se registran en visita, y de ahí sale la mezcla de fonoabsorbente y difusor que realmente resuelve el problema.
Un panel acústico mal integrado arruina el interiorismo de una oficina o un salón. Trabajamos con maderas perforadas, telas en tonos grafito y espumas de celda abierta que respetan la paleta mate del local. La insonorización no debería notarse como un añadido técnico, sino como parte del diseño desde el inicio.
Oficinas en horario laboral, restaurantes con servicio nocturno, salas de juntas con agenda cerrada. Coordinamos los trabajos por fases, con protecciones en paredes y suelos, y dejamos cada zona utilizable al terminar la jornada. El confort sonoro se entrega sin cerrar el negocio durante semanas.
Después de la instalación volvemos a medir. Comparamos el antes y el después en la misma sala, con las mismas condiciones, y explicamos qué cambió y qué no. Si una zona sigue con reverberación alta, lo decimos y planteamos el ajuste. La acústica comercial se sostiene sobre datos, no sobre promesas.